CALYPSO ROSE

¡ABRAN PASO! LA REINA DEL CALIPSO VISITA MEDELLÍN
 Junio 16 – Teatro Metropolitano


McCartha Linda Lewis nunca se hizo cantante de calipso. Nació y se crió alrededor de la música. Fue calipso desde el primer día de su vida, y lo sigue siendo ahora, más que nunca, a sus 77 años. El hecho de que ahora sea reconocida por su nombre artístico, Calypso Rose, y que sea su más emblemática representante en el mundo no es gratuito. La artista tiene el sabor africano y caribeño en su código genético.

Calypso Rose nació en 1940 en el pequeño pueblo de Bethel, en Tobago, y se crió con sus tíos en Trinidad. El comienzo de su carrera, a mediados de la década de los ´50, no fue fácil. Su padre, un pastor baptista, le prohibía escuchar calipso porque, en ese tiempo y lugar, existía la creencia de que lo que viniese de África era diabólico. Además, dentro de la escena musical las cosas no eran más fáciles. Ser mujer era un obstáculo casi insalvable.

Pero en vez de callarla, este ambiente adverso hizo que Calypso Rose se volviera más fuerte. Nunca le importó que le dijeran que el calipso era “cosa de hombres”, y en 1977 fue la primera mujer en ganar la Trinidad Road March, competición musical que se realiza anualmente en el Carnaval de Trinidad y Tobago, y cuyo premio le fue negado en 1968 y 1975 a pesar de su talento, solo por ser mujer. Pero la reina se salió con la suya e, incluso, en su honor, este concurso que antes solo proclamaba reyes, ahora nombra a su monarca del calipso.

A partir de ese momento, no hubo marcha atrás. Sesenta cuatro años de experiencia, más de veinte discos, tres películas e incontables reconocimientos, la proclaman como la reina indiscutible del calipso a nivel mundial. Y, por si fuera poco, su música está más vigente que nunca. Su más reciente álbum “Far From Home” (2016), coproducido por Iván Durán y Manu Chao (quien participa con ella en varias canciones), ha sido un gran éxito en ventas en toda Europa.

Las canciones de este nuevo disco son una fiesta. Pero tras el ritmo infeccioso y la alegría hay otros mensajes. Por ejemplo “Abatina”, primer single, es una crítica hacia la violencia doméstica, “I am African” es una exaltación de sus raíces y en “No Madame” habla sin tapujos sobre la explotación laboral. Además, a pesar de que está radicada en Nueva York desde 1974, la cantante nunca olvida su hogar y eso se siente en cada canción. Esta obra te hace pensar pero nunca te hace dejar de sonreír ni de querer bailar.

El próximo viernes 16 de junio, el público de Medellín tendrá el privilegio de ver a Calypso Rose, en el marco de la celebración de los 30 años del Teatro Metropolitano. Una Fiesta Absoluta que hace parte del Año Colombia – Francia. Alianza Francesa de Medellín

 

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